Durante los años 90, Koenig Specials se convirtió en uno de los preparadores más extremos del panorama europeo. Mientras Ferrari defendía una conducción más pura y analógica, Willy Koenig decidió llevar algunos modelos mucho más lejos, añadiendo carrocerías radicales y enormes aumentos de potencia.
El Ferrari que decidió convertirse en monstruo biturbo
El 348 Koenig Specials Twin Turbo parece sacado de una época donde el tuning europeo todavía no conocía los límites. Tomas de aire exageradas, postura ensanchada y una estética claramente inspirada en el Ferrari F40 transforman completamente el coche original.
GT Spirit y las piezas raras del coleccionismo moderno
GT Spirit encaja perfectamente con modelos como este: coches de culto difíciles de encontrar en fabricantes tradicionales y con una personalidad muy distinta al superdeportivo estándar.
Una referencia para vitrinas noventeras y radicales
Funciona especialmente bien junto a RUF, AMG clásicos, Diablo o preparaciones japonesas extremas. No transmite elegancia refinada; transmite exceso noventero puro y una época donde todo parecía permitido.