El TGV Lyria Euroduplex es uno de los trenes de alta velocidad más reconocibles en las conexiones entre Francia y Suiza, operado conjuntamente por SNCF y SBB bajo la marca Lyria desde 2020. Kato lo reproduce en escala N con su referencia K101762: diez coches que suman 1270 mm sobre los amortiguadores, dos motrices con motor de 5 polos y volante de inercia, y una presencia en vía que pocas composiciones de alta velocidad pueden igualar en esta escala.
Una composición de alta velocidad lista para el trazado
La unidad se entrega completa con sus diez coches: las dos motrices M1 y M2 incorporan cada una un motor de 5 polos con volante de inercia y 4 ejes motores en total, más 2 ruedas de fricción, lo que garantiza una tracción suave y constante incluso en tramos con pendiente. El sistema es DC de dos carriles, con interfaz NEM 651 de 6 pines en ambas motrices para quien quiera dar el paso a la operación digital: en ese caso se requieren dos decodificadores, uno por motriz, no incluidos en la caja. Las luces delanteras blancas de tres puntas y las rojas traseras de dos luces son direccionales y conmutables en digital, lo que añade coherencia visual al movimiento del tren en ambos sentidos de marcha.
Datos técnicos confirmados
La composición opera con un radio mínimo de 225 mm, adecuado para trazados en N con curvas estándar. Para quien quiera ampliar la formación a 20 coches mediante doble tracción, la caja incluye un eje de transmisión corto y otro largo, y en ese caso el radio mínimo recomendado sube a 481 mm. Los ocho remolques están preparados para recibir iluminación interior mediante los kits opcionales Kato K11-213 y K11-214, que permiten completar el aspecto nocturno o de túnel de la composición. Producto del catálogo oficial Kato, con fecha de salida confirmada en octubre de 2022 y EAN 4949727685120.
En maqueta, una composición que ocupa el trazado
Con 1270 mm de longitud, este TGV Lyria necesita andenes generosos y rectas con recorrido para que su silueta tenga sentido. En una maqueta en N bien planificada, la formación de diez coches aporta una escala visual que transforma cualquier estación en un nudo de alta velocidad: la librea Lyria, la continuidad de los coches doble piso y el ritmo uniforme de la composición hacen que el conjunto funcione como una unidad visual sólida, tanto en movimiento como detenido en vía.