El X-2 Blanco brillo es una de las referencias más recurrentes en cualquier mesa de modelismo. Tamiya lo incluye dentro de su línea acrílica Mini, y su designación X confirma el acabado brillante: un blanco limpio, de cobertura completa, que responde bien tanto al pincel como al aerógrafo cuando se trabaja con el diluyente correcto. No es un blanco que se pierda en capas ni que requiera repasos interminables; con una preparación básica de la superficie, cubre con solvencia.
Un blanco que trabaja en muchos proyectos
El X-2 aparece en proyectos de todo tipo: carrocerías de coches a escala, fuselajes de aviones, figuras, dioramas, piezas de detalle. Es uno de esos tonos que el modelista acaba usando antes o después, ya sea como color principal, como base para otros tonos o como acabado final en zonas concretas. Su miscibilidad con el resto de la gama acrílica Tamiya lo hace fácil de integrar en cualquier paleta de trabajo.
Aplicación al pincel y al aerógrafo
Para pincel, Tamiya recomienda el uso de Paint Retarder (87114) para mejorar el acabado y reducir las marcas de brocha. Para aerógrafo, se diluye con Tamiya X-20A Acrylic Thinner o con Lacquer Thinner si se busca un secado más rápido. El resultado en ambos casos es un blanco brillante, estable y bien cubierto, que encaja en proyectos de coches, aviones, barcos o cualquier maqueta donde el brillo forme parte del acabado final.
Una referencia que no debería faltar en el banco de pintura
El X-2 es de esas pinturas que conviene tener siempre a mano. No porque sea espectacular por sí sola, sino porque aparece en casi cualquier proyecto tarde o temprano. En una vitrina de miniaturas blancas o en una maqueta con zonas de acabado brillante, este blanco Tamiya hace exactamente lo que se espera de él: cubrir bien, secar limpio y no dar problemas.