El Ford Focus Mk2 RS pertenece a esa época en la que los compactos deportivos todavía podían sentirse bastante salvajes. No buscaba ser discreto ni refinado: anchura, paragolpes agresivos y un motor de cinco cilindros con sonido propio lo convirtieron en uno de los Ford modernos más recordados por los aficionados.
El compacto que no quiso comportarse como un coche sensato
En azul Indianapolis, esta versión cambia la lectura habitual asociada al Focus RS verde. Sigue teniendo una presencia fuerte, pero con un punto más frío y metálico que le sienta muy bien a las formas musculosas del Mk2.
Escala 1/43 para deportivos modernos con mucho carácter
Solido en 1/43 resulta muy adecuado para este tipo de coche: compacto, reconocible y fácil de integrar junto a otros deportivos actuales. En vitrina, el Focus RS funciona especialmente bien cerca de BMW M, Renault Sport, AMG compactos o deportivos de calle con ADN de rally.
Una pieza para quien entiende el atractivo de los hot hatch
Este modelo no vive solo de la ficha técnica. Tiene esa energía de coche de calle pasado de vueltas, de compacto que parece haber salido del concesionario con ganas de tramo. Para una colección de deportivos modernos, aporta carácter Ford y una dosis justa de mala leche visual.