El Fiat 695 Abarth siempre ha tenido algo especial: parece demasiado pequeño para generar tanto carácter. En esta edición XSR nacida junto a Yamaha, el coche gana todavía más personalidad, acercándose visualmente al mundo de las motos deportivas y de las preparaciones urbanas con mucho ruido y poca paciencia.
El pequeño Abarth que piensa como una moto deportiva
La relación con Yamaha MotoGP y la inspiración en la XSR900 Abarth le añaden una lectura distinta a esta serie especial. No es solo un urbano rápido: transmite esa mezcla entre juguete agresivo, coche de curvas y capricho mecánico muy típica de Abarth.
Escala 1/18 para disfrutar todo el carácter del 695
En 1/18, el coche gana muchísimo. Los pasos de rueda, el tamaño corto y los detalles deportivos tienen más presencia física, y el gris ayuda a equilibrar el conjunto sin quitarle energía visual.
Una pieza divertida para vitrinas con deportivos compactos
Este Abarth funciona especialmente bien junto a hot hatch europeos, pequeños deportivos italianos o modelos modernos con aire de preparación callejera. Tiene esa energía nerviosa de coche que parece pedir una carretera estrecha incluso estando quieto.