El Mercedes-Benz 500 E es uno de esos coches que explican muy bien el concepto de lobo con piel de cordero. A primera vista parece una berlina W124 sobria, elegante y casi discreta; pero bajo esa imagen tranquila se esconde una de las versiones más especiales y deseadas de la saga.
La berlina seria que guardaba un deportivo debajo del traje
El color Impala metalizado refuerza mucho esa personalidad. No grita, no busca llamar la atención de forma fácil. Tiene una presencia elegante, madura y muy alemana, perfecta para un coche que precisamente juega a parecer menos rápido de lo que es.
Escala 1/18 para apreciar la sutileza del W124 más especial
En 1/18, el 500 E permite disfrutar esos matices que en escala pequeña se pierden: proporciones sólidas, pasos de rueda más llenos y una postura algo más seria que la de un W124 corriente.
Una pieza para quien valora la discreción con mala intención
Este Mercedes funciona especialmente bien junto a BMW M5 clásicos, AMG de época o berlinas deportivas europeas. No es una miniatura de impacto rápido; es de las que ganan cuanto más sabes lo que estás mirando.