El KTM X-BOW GTX es uno de esos coches que no necesita presentación en el mundo del slot: silueta abierta, aerodinámica radical y una presencia en pista que pocas réplicas consiguen transmitir tan bien. Esta versión de Carrera Evolution lleva la decoración del Liqui Moly Racing Team con el dorsal 104, en azul y blanco, con acabado en tampografía de alta resistencia que respeta cada detalle de la librea real.
Un slot pensado para correr y para exponer
La referencia 20027745 de Carrera llega con luces LED delanteras y traseras funcionales, imán inferior ajustable y trencillas de doble contacto: todo lo que un aficionado espera de un coche preparado para sacar partido de las pistas Evolution. Los modos Advanced y Beginner permiten adaptar el comportamiento según el nivel del piloto, algo que se agradece tanto en sesiones familiares como en tardes de circuito más exigentes. Y si en algún momento se quiere dar el salto al digital, el chasis admite conversión mediante decodificador Digital132, aunque este no viene incluido.
Contenido de caja y uso en vitrina
Dentro de la caja hay más de lo habitual: además del coche en plástico con licencia oficial KTM, se incluye una guía de contacto con trencillas de repuesto y una urna de metacrilato transparente para exposición. Ese detalle cambia bastante la ecuación para quien busca una pieza que también tenga vida fuera del circuito. En una vitrina de slot con decoraciones de competición, el azul y blanco del Liqui Moly Racing Team tiene una lectura limpia y muy reconocible, con ese carácter de coche de montaña que el X-BOW GTX lleva en el ADN.
Referencia para aficionados al slot Carrera Evolution
Compatible con pistas Carrera Evolution analógicas, esta referencia encaja bien tanto en colecciones centradas en el sistema Carrera como en circuitos domésticos donde se busca variedad de carrocerías con personalidad propia. Es de esas piezas que tienen más carácter del que su escala deja imaginar.