Hay coches que no necesitan presentación entre los aficionados al automovilismo japonés. El Impreza WRX STI de 2003, apodado «Blobeye» por la forma característica de sus faros, es uno de esos modelos que cualquier entusiasta del rally o de la cultura JDM reconoce al instante. Solido lo recoge en escala 1/18 con licencia oficial Subaru, en diecast y con ese gris metalizado que le da una lectura sobria, casi de trabajo, muy coherente con el carácter del coche real.
Un Impreza que se toma en serio en cualquier vitrina
En escala 1/18, el Impreza WRX STI tiene el tamaño justo para que se vean bien las proporciones: la línea de cintura alta, el morro compacto y esa silueta de berlina deportiva que esconde mucho más de lo que aparenta. El gris metalizado funciona especialmente bien en esta generación del coche: no distrae, deja que la forma hable, y en una vitrina de JDM o de deportivos de los 2000 aporta contraste sin estridencias. Es una pieza que gana cuanto más sabes lo que estás mirando.
Diecast con funciones que se notan
El modelo está fabricado en diecast, lo que le da el peso y la solidez que se espera en esta escala. Las puertas delanteras son practicables y la dirección es funcional, con las ruedas que responden desde el volante, dos detalles que en una pieza de colección de este nivel se agradecen y que invitan a manipularla con calma antes de dejarla en su sitio definitivo. El acabado incluye pintura de alta calidad, detalles interiores cuidados y badging auténtico, todo bajo licencia oficial Subaru.
Para una colección de JDM, rally o deportivos japoneses de los 2000
El «Blobeye» de 2003 es una referencia que encaja de forma natural en colecciones temáticas de automovilismo japonés, en vitrinas dedicadas a la era WRC de los 2000 o simplemente junto a otros deportivos de la época que comparten esa filosofía de coche rápido sin artificios. En producción limitada, es una de esas piezas que conviene no dejar pasar si el Impreza WRX STI tiene un lugar en tu memoria o en tu colección.