El Nincoracers Mini Driftrax no se conduce como un coche RC convencional. Sus ruedas con rodillos permiten desplazar el chasis de lado, cruzarlo en diagonal o hacerlo girar sobre su propio eje sin preparar la maniobra.
Radiocontrol para jugar en todas las direcciones
Esa movilidad transforma una habitación en un pequeño circuito de precisión. No se trata solo de correr: esquivar, aparcar de lado, enlazar derrapes y corregir la trayectoria forman parte del juego. La tracción total y la suspensión por muelles acompañan un chasis de estilo monster.
Una demostración que se explica sola
La emisora de 2.4 GHz incorpora una función DEMO que ejecuta una secuencia automática de movimientos. Resulta útil para descubrir rápidamente todo lo que puede hacer el vehículo y añade un punto muy visual cuando se enseña por primera vez.
Compacto, distinto y muy dinámico, es uno de esos RC que sorprenden más por cómo se mueven que por la velocidad pura.