Ver el 46 de Valentino Rossi sobre un Audi R8 LMS tiene algo especial. Une dos mundos del motor y convierte un GT de competición en una pieza inmediatamente reconocible para aficionados al slot y al motociclismo.
Il Dottore entra en la parrilla del slot
La carrocería del R8 LMS aporta una base ancha y agresiva, mientras la decoración de Rossi le da la identidad. En pista, el formato 1/43 favorece carreras rápidas en espacios contenidos y una conducción muy directa.
Un coche que anima cualquier salida
Las luces delanteras añaden ambiente cuando baja la iluminación, y el agarre magnético ayuda a mantener ritmo en curvas cerradas. Es de esos modelos que llaman la atención incluso antes de colocarlos en el carril.
En colección o rodando, conserva ese punto de cruce entre homenaje, competición y diversión doméstica.